Divagando

…Las llanuras de la mente, en tiempos de serenidad, permiten a la misma la dispersión de sus pensamientos hasta el limite definido únicamente por la imaginación de su poseedor. En momentos de divagación, la mente es capaz de imaginar prácticamente todo, lo posible y lo imposible, lo lógico y lo absurdo, e inclusive, aquello de lo cual no tuvo conocimiento nunca.

La pugna entre lo real y lo irreal se da dentro del individuo, muchas veces sin que este se de cuenta de lo que pasa, dormido, en sus pensamientos. Este asume como normal esta situación y por ende le resta importancia. Es una pugna entre los paradigmas y los deseos de subvertir el orden, de crear lo inexistente y de cambiar el estado de los hechos….

Publicado en: Desahogos, Lo Literario

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